Ciberbullying

Ciberbullying

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Por desgracia, el acoso escolar es más común de lo que imaginamos, por ello es muy importante hablar del tema con naturalidad para hacer conscientes a las víctimas que pueden estar viviendo una experiencia de este tipo lo importante que es pedir asesoramiento y ayuda.

Ya en tempranas edades un acosador puede desarrollar un perfil de maltratador. Debemos comprender, sobre todo los padres, la importancia de identificar cambios de comportamiento en nuestros hijos, ya que puede ser que estén viviendo un caso de acoso escolar, derivado en trastornos de conducta, emocionales o alimenticios.

Si bien, antes de la llegada de las Redes Sociales al menos el acosado podía identificar claramente a su acosador, las cosas han empezado a cambiar en la forma en que se desarrollan los casos de bullying al encontrarnos con esta variante que ha surgido debido al advenimiento de estas nuevas formas de comunicación más impersonales, las redes sociales.

Cómo prevenir el Ciberbullying.

A diferencia del hostigamiento tradicional, que habitualmente consiste en la confrontación cara a cara, las víctimas cibernéticas no pueden ver o identificar a sus acosadores, con lo que terminan sintiéndose si cabe más indefensos y vulnerables.

Según una encuesta realizada en noviembre de 2011 por Ipsos, padres (internautas) de todo el mundo aseguran que sus hijos han sido acosados en Internet, y casi un 25% conoce a un mayor que ha sido víctima del denominado cyberbulling.

De hecho, puede considerarse hasta más peligroso que el acoso cara a cara, dada la gravedad de sus consecuencias, la dificultad de prevención y el alto grado de prevalencia. Según indican las estadísticas, los protagonistas de los casos de acoso suelen ser niñas y niños en proceso de entrada en la adolescencia.

Este tipo de acoso suele ser sistemático y puede extenderse durante un periodo más o menos prolongado. Un dato llamativo es que las víctimas son en su mayoría mujeres, pero que también las agresoras son en su mayoría chicas.

Uno de los mayores inconvenientes del cyberbulling es que los agresores que utilizan las redes para insultar o burlar a la víctima, también es frecuente que difundan rumores e incluso mentidas y al protegerse siempre en el anonimato son muy difíciles de identificar.

No es de extrañar que este tipo de acciones al hacerse de forma continua puedan terminar por arruinar la vida de cualquier adolescente.

Además, se trata de un acoso que la víctima recibe en la seguridad de su propio hogar, en el que supuestamente es su refugio natural lejos de cualquier peligro. Esa sensación de estar al alcance de cualquier acosador en lugares de carácter más privado también lo convierte en una forma de acoso muy peligrosa.

Un buen ejemplo de esta situación queda perfectamente reflejado en la película Ciberbullying, un drama que cuenta una cadena de acontecimiento desafortunados con mensajes, difamaciones y usurpación de la identidad con sus trágicas consecuencias. Todos ellos elementos presentes en el cyberbulling.

La película se convierte en un fiel reflejo de una realidad, desafortunadamente más habitual de lo que creemos.

Lo mejor que podemos hacer ante este tipo de situaciones es proteger a los menores del cyberbulling estando atentos y siendo conscientes de que es una realidad que puede afectarnos, así que poder prevenirlo antes de que sea demasiado tarde es la clave.

También, una vez que nos encontremos con una situación de este tipo poder contar con ayuda de verdaderos profesionales en el campo para poder lidiar con el entramado legal existente en estos casos.

Así, por experiencia propia no dejaré de agradecer la ayuda que recibí de acosoescolar.com.es, unos auténticos profesionales en el campo, ya que son abogados especialistas en acoso escolar y están acostumbrados a tratar estos temas con total delicadeza y comprensión.

Si, como fue mi caso crees que están acosando a tus hijos lo mejor que puedes hacer es compartir tu situación con estos profesionales u otros en quienes confíes plenamente.

Si bien, también hay una serie de medidas que pueden ayudar a prevenir este tipo de situaciones como evitar, en lo posible, que el chico tenga una cuenta propia, al menos hasta la edad de 13 años, así como sumarte a tu hijo como amigo en la red social.

No se trata de un control abusivo, si no de tomar medidas para adaptar la realidad y tener una cierta consciencia de lo que pasa.

Establecer las bases de una buena comunicación y confianza, puede ser de las cosas más importantes.

Hacer ver a tu hijo que no tiene nada de lo que avergonzarse y que puede recurrir a ti para pedir ayuda puede marcar la diferencia en estos casos.