Los diez principios de RSC de Global Compact

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La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) continúa hoy en día siendo una de las tareas pendientes por parte de las empresas privadas. O al menos de muchas de ellas, ya que es cierto que gran parte de empresarios han sabido adaptarse a las peticiones sociales con respecto al respeto a una serie de normas de convivencia con las que las empresas se comprometen a conseguir crear del mundo algo más habitable. La Red Pacto Mundial España se dedica a promover una serie de postulados con el fin de que su cumplimiento por parte de los empresarios, conglomerados y grandes corporaciones contribuya a esa consecución de un mundo más amable con todos y más igualitario.

Cualquiera que vea un día al azar el telediario se dará cuenta de la cantidad de cosas que aún quedan por hacer en relación con la igualdad, la aplicación de valores y la eliminación de la corrupción  en todos los ámbitos, ya que por desgracia el término no es sólo aplicable a la política, aunque seguramente estemos más que acostumbrados a escucharlo en relación a la misma. La crisis de los refugiados ha sido el último ejemplo que hemos podido seguir gracias a los medios de comunicación del estado del mundo en el que vivimos.

Para evitar este tipo de situaciones tan desgraciadamente extendidas, o al menos para paliar sus efectos, la Red Pacto Mundial España, integrada en el proyecto Pacto Mundial de Naciones Unidas, también denominado Global Compact, propone el cumplimiento de diez principios activos, derivados de las diversas declaraciones de las Naciones Unidas, que garanticen medidas de consenso en lo relacionado con el trabajo, los derechos humanos o el medio ambiente, entre otras temáticas de conflicto. El cumplimiento de estos diez sencillos principios por parte de las empresas sería un gran paso adelante en la idea de Global Compact de alcanzar una mejor convivencia.

Los primeros principios establecen la necesidad de respetar y apoyar los derechos humanos fundamentales por las empresas para evitar, de esta manera, que las entidades se conviertan en cómplices de una vulneración intolerable de los mismos. Además, el tercero de los principios garantiza la libertad de los trabajadores para afiliarse y para ejercer el derecho a la negociación colectiva, que además debe ser apoyado por la empresa. El cuarto de los postulados de Global Compact establece la eliminación (totalmente necesaria) de la realización de trabajos forzosos y bajo coacción en el seno de la empresa, así como en cualquier parte contractual. Uno de los temas delicados llega en el quinto punto: el trabajo infantil. Evidentemente, este principio está encaminado a la total abolición y erradicación definitiva del trabajo infantil en cualquier empresa. Por desgracia, aún queda lejos, sobre todo fuera de nuestras fronteras. La discriminación es otro de los puntos delicados de esta declaración. El sexto punto establece como encabezado lo siguiente: “Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación”. En este punto entran en escena todo tipo de discriminaciones, ya sean por raza, por orientación sexual, por género o de cualquier tipo. Otro tema que aún está lejos de conseguirse. Por otra parte, el medio ambiente también juega un papel importante en esta lista de objetivos. Los siguientes principios abogan por el enfoque preventivo de las empresas en lo relacionado con el entorno. Los empresarios deberán asegurar que su actividad favorezca el medio ambiente o, en su defecto, que no lo maltrate. Además, sería recomendable que las corporaciones llevasen a cabo iniciativas que promoviesen una mayor responsabilidad sobre los espacios naturales. Esto se podría conseguir, como asegura el noveno principio de la enumeración, con un desarrollo y utilización de tecnologías que respetasen y no fuesen agresivas con el medio ambiente. Por último, en el décimo “mandamiento” se habla de la corrupción como un modelo a evitar en todas sus vertientes, entre las que el titular destaca el soborno y la extorsión.

A priori parece fácil de cumplir, solo habría que poner un mínimo de empeño en ello. Sin embargo, los diez principios activos de Red Pacto Mundial España son todavía a día de hoy una quimera en cuanto a la necesaria Responsabilidad Social Corporativa. ¿Se conseguirá que las empresas contribuyan a un mundo mejor?

 

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