Falsos mitos de la salud bucodental

Falsos mitos de la salud bucodental

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La salud bucodental está plagada de costumbres, tradiciones, remedios de la abuela e incluso falsas creencias que provocan multitud de desconocimiento y equivocaciones en la mayor parte de la población. Sin embargo, la salud bucodental es algo muy sencillo de comprender y hoy vamos a dar un pequeño repaso por sus verdades al descubierto.

Como todos sabemos, llevar una dieta sana y equilibrada, así como una buena higiene óptima, son costumbres que benefician notablemente nuestra salud bucodental. Según la Fundación Dental Española y los profesionales de la clínica Orto Family, para lavar nuestros dientes correctamente deberíamos dedicar al menos 30 segundos de cepillado a cada área de nuestra boca: parte inferior derecha, parte inferior izquierda, parte superior derecha y parte superior izquierda, llegando así a un total de dos minutos de cepillado mínimo.

Del mismo modo, los odontólogos de Clínica Dental Olivares nos recuerdan en su web que no debemos olvidar nuestra lengua, pues es un foco de infecciones ya que la placa bacteriana se acumula en ella provocando desde halitosis hasta problemas mucho más graves.

Pero del mismo modo que esta es una creencia acertada y que, más o menos, todos conocemos, la realidad es que hay muchas otras creencias al respecto que no son del todo acertadas.

No te lo creas

  • Masticar chicles sin azúcar puede sustituir a un cepillado dental. FALSO, si bien es verdad que masticar estos chicles aumenta el pH de la boca y ayudamos a reducir el riesgo de caries, nunca masticar un chile podrá sustituir los beneficios de un cepillado dental óptimo.
  • Comer manzana limpia los dientes. FALSO. Comer fruta a diario es sanísimo, pero no sólo manzana, y no en el sentido que creen algunos sectores de la sociedad. Comer una manzana ácida no protege, sino que disminuye el pH de nuestra boca por lo que aumenta el riesgo de caries.
  • Los dientes de leche, en los bebés, no tienen caries. FALSO. Los dientes de leche pueden sufrir de caries al igual que los dientes permanentes. De hecho, en los dientes infantiles la caries crece mucho más rápido que en los dientes adultos.
  • Las muelas del juicio no sirven para nada. FALSO. Unas muelas del juicio sanas, que no provoquen dolor, tienen la función masticadora en perfecto estado por lo que no hay por qué extraerlas.
  • La halitosis es culpa de problemas gastrointestinales. FALSO. Si bien es verdad que los problemas gastrointestinales pueden provocar mal aliento, también hay otros motivos que pueden provocarlo, de hecho alrededor del 80% de los problemas de mal sabor de boca u olor de boca están directamente relacionados con la propia boca. Lavar la lengua y eliminar los restos de comida que quedan entre los dientes (hilo dental) es una de las mejores formas de prevenir la halitosis.
  • La boca se seca de no beber agua. FALSO. Se puede secar de hablar mucho y no beber agua pero siempre hay un problema subyacente. La boca seca puede deberse a algunos medicamentos, a enfermedades de las glándulas salivales o puede producirse si se respira por la boca de manera habitual.
  • Cuanto más pica la pasta de dientes mejor. FALSO. La pasta de dientes no tiene por qué picar, de hecho, una pasta con la adecuada concentración de flúor y agentes antiplaca no tiene por qué picar lo más mínimo.
  • Es normal que las encías sangren con el cepillado. FALSO. Una encía sana no tiene por qué sangrar. Que una encía sangre puede ser una señal de alarma de nustro cuerpo.

Cuidado con el zumbido de oídos

Varias investigaciones han señalado que el zumbido de oído podría estar relacionado con la salud bucodental. Los nervios y otros tejidos correspondientes a las zonas de la boca y del oído están muy cerca, tanto que el dolor en una zona puede irradiar la otra. Dolor, sensación de presión o zumbido en el oído, una vez descartadas las infecciones o cualquier otra patología en el sistema auditivo, pueden ser síntomas de problemas en la salud bucodental.

En el caso de los niños, la salida de los dientes puede provocar también molestias en la zona auditiva, mientras que las muelas del juicio pueden estar detrás del dolor de oídos en jóvenes y adultos.

Por ello, ante la duda, lo mejor es acudir a profesionales especializados que puedan revisar nuestra boca y actuar en consecuencia.