Muchas voces se han alzado a favor y en contra ante la gran variedad de portales que existen en Internet que permiten comparar diferentes opciones de vuelos, hoteles, apartamentos turísticos y alquileres de coches. En estos portales, con unos pocos clics puedes configurar tus vacaciones, y esto es algo que si bien favorece a los usuarios y clientes, puede perjudicar a algunos hoteles que no se publiciten en estos portales.
Lo cierto es que hay una gran batalla en lo que respecta a la visibilidad en Internet de los hoteles, y parte de ello se debe a que la presencia en los primeros puestos de buscadores (Googleo Bing) supone que el cliente te encuentre con facilidad. Por ello, muchas empresas se han volcado en el posicionamiento web antes que en estar presente en portales como los mencionados.
Si tuviéramos que hablar una empresa especializada concretamente en el sector hotelero tendríamos que mencionar a Hotel-Up, una empresa especialista en gestión hotelera, que además del posicionamiento web, ofrece servicios en Revenue Marketing, que pueden ayudarte a aumentar tus ingresos de forma drástica.
En cualquier caso, en el artículo de hoy vamos a tratar sobre un tema muy relacionado con la obtención de clientes y el aumento de ingresos, ya que como vamos a ver en el artículo de hoy, el turismo nacional va a perder a turistas extranjeros, si bien va a ganar a turistas nacionales.
Esta noticia era algo que se preveía, pues el turismo español se ha beneficiado enormemente del descenso del turismo por la inestabilidad sufrida en países del norte de África y Turquía. Ahora que la situación de inestabilidad se ha controlado el turismo ha vuelto a estos destinos. La buena noticia es que los españoles apostamos por los destinos nacionales.
El turismo nacional nos salva de cifras negativas
El turismo nacional salvará la temporada de verano ante el desplome de entre el 12 % y el 20 % del turismo extranjero, según estiman las agencias de viajes, una tendencia que también constatan los hoteleros para una temporada que comienza este viernes su primera operación salida con refuerzos por tierra, mar y aire.
De hecho, se estima que la ocupación durante este verano se va a mantener con respecto a las cifras de 2018, con porcentajes altos en la costa, sobre todo durante julio y agosto gracias al turista nacional. Así, el 80 % de los viajes de españoles son a destinos del territorio nacional, especialmente en aquellos de costa, aunque también se aprecia cierta tendencia al norte.
Entre las principales causas de la caída del turismo extranjero en España se encuentra la recuperación de destinos como Grecia, Turquía, el norte de África, así como la irrupción de nuevos lugares de moda como Israel y Jordania e, incluso, las buenas previsiones climáticas que se darán durante este verano en Centroeuropa, tal y como ha explicado Molas en declaraciones a EFE.
En el caso de España, las islas y, más concretamente, Canarias son las principales perjudicadas ante el retroceso del mercado alemán y nórdico, aunque como dato positivo se ha referido a la recuperación del turismo en Barcelona y en el mercado catalán tras la crisis política. También las agencias pronostican un mal verano en Canarias, ya que su temporada alta coincide con el invierno, en el que no compite con casi nadie.
De cualquier manera, el 40% de los españoles que quieren irse de vacachines ya las han reservado. Pese a la caída de alemanes y nórdicos, los hoteleros han destacado que el turismo desde Estados Unidos o Rusia presenta cifras superiores al año pasado, al igual que ocurre con los turistas procedentes de países asiáticos como China, Japón o Corea.
El sector del camping será la segunda oferta vacacional preferida por los españoles por detrás de los hoteles, según la Federación Española del Camping (FEEC), que calcula una ocupación media para los meses de julio y agosto superior al 80 % y 22,5 millones de pernoctaciones, cifras récord.
De cara a este verano, el gasto medio se ha incrementando hasta un 2,5 % por cliente, lo que supone un aliciente para los hoteles y el sector de la restauración, que mira con buenos ojos las estimaciones, y están a la espera de que se confirmen.

