Despedida de soltero: la forma preferida para acabar el estrés al organizar una boda

Despedida de soltero: la forma preferida para acabar el estrés al organizar una boda

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Casarse forma parte del caminar natural de una persona por la vida. Se trata de la apertura de un periodo cargado de responsabilidades y el fin de otro que a ha caracterizado más por la necesidad de encontrarse a uno o a una misma. Lo cierto es que casarse es una decisión que hay que pensarse mucho y que cada vez menos gente parece decidida a tomar, en especial como consecuencia de que en nuestro país la gente pasa la mayor parte del tiempo en el trabajo o pensando en él. Y la verdad es que eso nos hace quitar la vista de otros lados.

No cabe la menor duda de que los momentos y días previos a una boda son del gusto de todos y todas porque nos convertimos en los protagonistas de toda nuestra familia y, si el municipio en el que vivimos es pequeño, somos el centro de atención en el mismo. Los momentos previos se caracterizan también por un elemento como lo son las despedidas de soltero o soltera, que constituyen la última de noche de fiesta con familia o amigos antes de que llegue el momento tan esperado.

Hablemos de números. Según la página web de Tele 5, cada año se producen en España alrededor de 300.000 despedidas de soltero, una cifra que desde luego hace que sigamos pensando que en España el número de bodas es muy elevado a pesar de que sea cierto que cada año se casa menos gente en el interior de nuestras fronteras y aumenta el número de divorcios. Lo cierto es que, en ocasiones, a aquellas personas que se casan parece hacerles más ilusión la despedida que la propia boda en sí.

La página web Imanes de Viaje publicó un artículo en el que hacía una clasificación de las ciudades españolas en las que una despedida de soltero podría ser más interesante. La verdad es que tenemos bastante suerte los españoles debido a que nuestro país ofrece una cantidad de posibilidades que otros países no tienen al alcance de la mano. Desde una ciudad de interior como lo puede ser Salamanca, Logroño o Madrid hasta un lugar de la costa. Cualquier persona, con independencia de sus preferencias, encuentra en España lo que busca.

Aunque España es un lugar en el que las despedidas de soltero tienen varias ciudades clave, lo cierto es que hay una zona que llama la atención por encima del resto: la costa mediterránea es la preferida por la mayoría de personas que organizan una despedida de soltero o soltera. Así nos lo han contado desde Hot Despedidas, quienes nos han asegurado además que, a pesar de encontrarnos en uno de los meses más fríos del año, siguen produciéndose despedidas en esta clase de lugares.

Una necesidad para protagonistas y amistades

La despedida de soltero es algo que se necesita desde todos los puntos de vista. En el caso del futuro novio o novia, es una distracción (en el buen sentido de la palabra, por supuesto) para combatir todo el estrés y el trabajo que implica una boda con todas las cosas que es necesario organizar durante los meses previos a la misma. Es necesario abrir espacios en los que el ocio se imponga y que hagan rebajar la sensación de cansancio que se generan con la preparación de un evento de las dimensiones de una boda.

Desde el punto de vista de los amigos o amigas, la despedida de soltero o soltera es necesaria desde el punto de vista de vivir una noche diferente (que quizá sea la última) con la persona que se va a casar. Cuando uno se casa es inevitable volverse una persona más casera, que no sale tanto y que aprovecha sus momentos de ocio para dedicárselos a su pareja o quizá a sus hijos, si es que ya los tiene. El tiempo que pasamos entonces con amigos se reduce y la despedida de soltero es una de las últimas oportunidades para disfrutar en panda.

Es posible que el número de bodas que se lleven a cabo en España se siga reduciendo en los próximos años. Pero lo que también sabemos es que el número de despedidas de soltero o soltera va a seguir siendo equivalente al de bodas. Porque a la gente le gusta tener un fin de semana de ocio antes de que llegue un momento tan importante de su vida. Y, de hecho, lo merece. Un respiro nunca va a venir mal y menos en un momento como esos. Seguro que la experiencia resulta inolvidable para todas y cada una de las personas que componen la expedición.